Lo siento lo siento :c
No podré escribir el capítulo ><
Aún me quedaba tiempo, pero tengo muchas cosas que hacer aaarg ¬¬'
¡ El próximo fin de semana obviamente que sí habrá capítulo ! No defraudaré :c
Millones y millones de gracias a todos los que me leen, me siguen, me hablan, me agregan, a todooooooos!
Nunca podré agradecerles de verdad todo lo que han hecho *.*
viernes, 15 de marzo de 2013
domingo, 10 de marzo de 2013
Capitulo 66: Despertar.
Despertar.
Narración: Belén.
—¿Y? —Preguntamos todos— ¿Qué pasó?
Max se acercó luego de haber entrado a la pieza de Claudia y ver como
reaccionaba al despertarse. No nos habían dejado entrar a nosotros obviamente,
así que los nervios ya me tenían sin uñas.
—No despertó —susurró, pero luego
pudo aclararlo— Todavía está sedada así que tenemos que esperar a que despierte
ella sola.
Entre suspiros de resignación y lamentos de que en verdad no despertara
aún, nos fuimos a la sala de espera. Entonces, ¿Cuándo despertaría de verdad?
Gemí frustrada y malhumorada con todos esos doctorcitos que nunca nos dicen la
verdad. Prácticamente todos habíamos corrido cuando nos dijeron que la iban a
despertar, pero resulta que él omitió una parte y no nos dijo que podría faltar
para que ella de verdad despertara. Maldito. Tomé asiento, pero me levanté
rápidamente.
—¿Andrés sabe que va a despertar?
—¿Qué crees tú? —Dijo Max mientras
tomaba a Carla en su regazo, y por un segundo me pregunté qué pasaba entre
ellos— Si no le decíamos nosotros, de todas formas alguien se lo diría. Está
hecho un loco.
—Pues no lo culpo —comentó Javier a
su lado.
Me quedé pensando por un segundo y ya luego decidí que debía matar este
maldito tiempo, así que saqué algo de dinero y bajé a la cafetería a ver si
había algo. Me puse en la pequeña fila que había para comprarme un café y un
pastelito. Oh, parecía que años en que no comía algo. Pagué todo y me senté en
las altas bancas que había en el mesón para esperar mi orden.
Estos últimos días habían sido de pesadilla. ¿Perder a Claudia? Ni loca.
Jamás pensé realmente que eso fuera a pasar, o no quería pensarlo, el sólo
hecho de imaginarme... Pestañeé varias veces. No. No hay que llorar. Ella
despertará y todo seguirá como antes. Tragué sonoramente el nudo que había en
mi garganta y decidí concentrarme en otra cosa. Fue ahí cuando apareció el
amigo de Andrés, el guapo con el que me topé hace poco. Giré la cabeza en
sentido contrario y esperé a que desapareciera. Aunque si sólo habláramos un
poco...
—Hola —fue él, el primero en saludar
con una gran sonrisa.
—¿Qué tal? —asentí con un gesto de
la cabeza.
—¿Tú eres amiga de Claudia, no?
—tomó asiento en la silla de al lado.
—Acertaste —sonreí— Y tú de Andrés.
—Acertaste —repitió riendo— Yo soy
Arturo, y tu nombre es Belén.
—¿Qué? —Lo quedé mirando por un
momento— ¿Acaso eres un sicópata o algo?
—Asesino en serie —dijo con aire
misterioso y yo no hice más que reír.
—Esa estuvo buena —sonreí
ampliamente.
Ya tenía mi pastelito en mano y sólo faltaba mi café cuando Alex llegó a
verme.
—¿Tanta demora? —preguntó, pero sus
ojos estaban fijos en Arturo. Lo sé, lo sé, era realmente guapo.
—Sí —me quejé— pero ya vendrá, ya
vendrá. Este es Arturo —dije apuntándolo.
—Alex —se presentó este.
¡Oh, dios! Los dos empiezan con A. Reí estúpidamente mientras pensaba en
esto haciendo que los dos me miraran extraño.
—¿Que te da tanta risa? —dijo algo
molesto.
—Nada, Alex. Anda ve y sube, yo iré
en un segundo.
—No, no te preocupes, te esperaré.
Miré a Arturo y vi que no le sacaba los ojos de encima a mi chico. ¡Oh!
Esto era realmente tierno. A ver qué podemos hacer...
—Y, Arturo ¿Tienes novia? —me puse a
jugar con mi pelo.
—Oh, no —sonrió— Nada de novia. ¿Qué
tal tú?
—¿Yo? —me lo pensé un segundo,
sabiendo que Alex estaba en mi otro lado— Pues no, no tengo— Sentí como mi
chico se tensaba desde su lado.
—Eso es maravilloso —se acercó
Arturo.
—Pero te digo algo —me acerqué con
aire misterioso— Me interesa alguien...
—¿A sí? —alzó una ceja.
—Yes —asentí— Me gusta bastante. O
sea... más que bastante, sabes —volví a jugar con mi pelo— Es realmente...
atractivo. Me trae loca, loca.
Arturo soltó una carcajada y yo me uní a él y rocé mi mano con su brazo.
—¿Y quién es?
—Oh... Su nombre empieza con A
—susurré y vi como sus ojos se encendían— Pero él lo sabe —sentencié— Es este
—apunté a Alex— ¿No es así, cariño?
—Completamente —dijo divertido Alex
y se acercó para besarme.
Mi café llego en un segundo después, me bajé de la silla y nos
despedimos de Arturo. Era realmente guapo, pero no, no mi tipo.
—¿Que fue eso? —me preguntó luego de
que estuviéramos en otro lado.
—Un jueguito —sonreí— ¿A que estuvo
entretenido?
—¿Así que te traigo loca, eh? —se
acercó con aire seductor.
Me acerqué a él, y cuando estuve cerca de su oído susurré:
—Tú sabes que es así. Y a mi parecer
esto es mutuo.
Narración: Gaby.
—Se nota que el ánimo cambió algo
—comenté.
—Claramente —dijo Javier a mi lado—
No es para menos, ya despertará.
Me volví hacia él y lo miré.
—La quieres mucho ¿no?
—Es mi mejor amiga, Gaby —dijo con
una sonrisa— Aunque si Andrés no hubiera aparecido puede que fuéramos algo más
—ahogo una carcajada.
—¿Cómo? —me removí.
—No es nada —hizo un gesto con la
mano.
Bien, si decía que no era nada, tendría que creerle... Aunque la
curiosidad si la tenía. ¿Habrían estado juntos ellos? Creo que una pregunta a
Belén por eso no estaría nada mal. Justo apareció con Alex en la sala de
espera.
—¿Te molesta?
—¿Qué cosa? —pregunté confundida.
—Ver a Belén con Alex —apuntó con la
cabeza.
—Lo hacía... o bueno, lo hace un
poco aún.
—Pero...
—¿Que voy a hacer? —Me encogí de
hombros— No llegaré y diré que no pueden estar juntos, sería muy injusto ¿no?
Además Alex es mi mejor amigo, se merece a alguien a su lado... y si esa es
Belén... está bien —suspiré.
—Y yo que esperaba que dijeras que
estabas tan enamorada de mí que no era nada para preocuparse —fingió limpiarse
una lágrima.
—¡Javier! —Negué y reí— Bueno sí,
puede que también sea verdad.
—Que agradable es escuchar eso —dijo
sobrado de sí mismo.
—Tonto.
—¿Tonto? Sí, tuyo.
Le sonreí desde él lo más hondo, y le di un apretón de manos.
Narración: Max.
Tomé el último trago y me levanté para tirar la botella al basurero. Por
la ventana ya se veía que estaba oscureciendo. Otro día más y todos aquí
esperando. Suspiré. ¿Cuánto más faltaba? ¿Segundos, minutos, horas, días? No
podíamos estar esperando mucho. Le hice un gesto a Carla indicando que iría a
ver a Claudia por unos minutos. Toqué la puerta antes de entrar, pero no había
nadie, sólo ella tendida en la cama igual que los días anteriores. Tomé asiento
en la silla de al lado y me quedé ahí observándola.
—Estamos todos esperándote...
—comencé— ¿Te cuento algo? —tomé su mano y la besé— estoy... digamos que
empezando algo con Carla —reí— Sí, sé que ya era hora, que cómo no me había
dado cuenta antes, pero ya pasó. ¿Qué más? Bueno tus amigos están bien...
¿Andrés? Uf, tienes que despertarte, esta vuelto loco —me callé por varios
minutos— Tienes que despertarte ¿sí? —Me puse de pie con la intención de salir,
pero alguien suspiro, volví a girarme hacia mi hermana—¿Claudia? —pregunté con
un nudo en mi garganta. Lentamente, comenzó a mover su cabeza e intentaba abrir
los ojos. Me acerqué a ella y volví a tomar su mano—¿Claudia, me escuchas?
—Uh —gimió y al fin pudo abrir sus
ojos.
—Hay, tranquila —susurré sonriendo y
con la calma naciendo— Todo estará bien. Al fin despertaste.
—¿Qué estará bien? —dijo con voz
ronca— ¿Dónde estoy?
—¿Qué? —Ahogué un grito— Claudia
mírame —la obligué— ¿Quién soy?
—¿Quién eres? Un hombre, no sé... me
duele la cabeza —subió una de sus manos.
—¡Claudia, por dios, soy Max!
—comencé a llorar desesperado.
—¿Max? —Arrugó su frente— Claro que
lo sé —y una sonrisa comenzó a cruzar su rostro— ¿Que creías, tonto?
—Ay, Dios... —y me eché a llorar con
su mano en mi rostro.
—Hey... esto bien —acarició mi
mejilla— Aunque apenas me puedo mover.
—Créeme que agradezco que sólo te
pase eso —sonreí— Como te extrañamos.
—¿Y Andrés? —Intentó enderezarse
pero le fue imposible— ¿Dónde está él? ¿Max? ¡Dime dónde está!
—Calma, él está bien... Algo loco
por ti, pero está bien.
—Uf... —suspiro con calma.
Le di un último beso en la frente y salí a la sala de espera en dónde
estaban todos conversando.
—Despertó —dije entre lágrimas—
Claudia despertó.
Narración: Claudia.
Mi cuerpo se
quejaba con cada movimiento que hacía. ¡Si hasta para tomar algo me dolía el
dedo del pie!
—No quiero más —le dije a mi mamá.
—Tienes que comer, hija.
—Me duele todo. Mañana comeré más.
De verdad —le prometí.
—Bien —tomó la bandeja y se acercó
para besarme la cabeza— No sabes el infierno que pasamos todos por acá —intentó
no soltar lágrimas, pero le fue imposible— Gracias a Dios que estas bien.
—Lo, sé —le sonreí— pero ya todo
acabó.
Me dio otro beso y salió de la habitación.
Cerré los ojos. Estaba cansada. No llevaba ni un par de horas despierta
y ya quería dormir de nuevo. Comencé a sonreír cuando recordé las visitas de
Belén, Grace, Javier... de todos. Me sorprendí al ver a Alex tan cerca de Belén
y que Gaby no la fulminara con los ojos, al parecer tendré que ponerme al día
de todo lo que pasó aquí. Y mi hermano con Carla, ¡si eran tan adorables!
También tendré que interrogarlos acerca de eso, pero, uh, más tarde. Sí, más
tarde.
—¿Claudia?
No había escuchado abrirse la puerta, por lo que mi cuerpo reaccionó
inmediatamente con el tono de su voz. Abrí los ojos y me lo encontré ahí,
parado con la misma ropa del hospital que yo, pero claramente menos,
exceptuando uno de sus brazos que estaba inmóvil. Al fin podía ver que estaba
bien, ya que nadie me había dejado ir a verlo en todas estas horas. Pero estaba
vivo, y bien.
—Ay, Andrés...
Cerró la puerta detrás de sí y yo me senté rápidamente intentando negar
el dolor que me provocó hacer eso. Se acercó a mi lado y tomó unas de mis
manos.
—Claudia... —me miró a los ojos y en
un segundo se echó a llorar— Dios, amor lo siento tanto —sollozó— Todo fue mi
culpa. Podría haberte perdido por andar en la moto. Perdido... —respondió
consternado— No lo hubiera soport...
—Andrés, cálmate —le dije
interrumpiendo— No pasó nada ¿ves? Estoy bien, de verdad. Nada malo nos pasó
—sonreí— No te tortures.
Besó mi mano una y otra vez hasta que finalmente clavó sus ojos en mí.
Que peso de encima me había sacado al verlo bien, de pie, vivo. ¡Dios si se
hubiera muerto...! Andrés tuvo que leer algo en mi rostro porque se acercó
rápidamente para besarme y olvidar todo lo que estaba pensando. Disfruté cada
segundo de aquello. Lo amaba tanto. Intenté acercarme más a él, pero sentí como
si un camión me pasara por encima.
—Ay —gemí entre sus labios y
rápidamente me arrepentí.
—¿Qué pasó? —Se alejó con una
expresión de horror— ¿Estas bien? ¿Llamo a la enfermera? ¿Te duele algo? ¿Qué hago?
—Nada Andrés —reí un poquito— Todo
está bien.
Sostuvo mi rostro con su mano y volvió a acercarse, pero esta vez
intentó que yo hiciera el menor esfuerzo.
—Agradeceré cada día por tenerte
aquí —dijo después del beso— No me lo hubiera perdonado, Claudia, nunca.
—No hables más estupideces,
¿quieres? Estoy viva así que no te podrás deshacer de mí por mucho tiempo.
—Créeme, no voy a querer nunca deshacerme
de ti.
****************************************
¡Aquí estoy!
Ahora todas las que pensaron que Claudia perdería la memoria o que se yo suspiran agradecidas xD kajskajsas
Aunque no mentiré que lo pensé o.O
Pero no, no pienso alargar más la novela de lo que tengo pensado :O
Lamento cualquier incoherencia o falta de ortografía, pero es que lo escribí todo recién :S
Lamento cualquier incoherencia o falta de ortografía, pero es que lo escribí todo recién :S
¿Quien dijo #TeamMax? :D aksjakjsa
Si, lo sé, es un amor *.* La verdad es que no había planeado esa parte así que un aplauso para la inspiración del momento xD
¡Como amo a Belén! :) Me encanta su bipolaridad xD
Saben, eso de Arturo y Alex que ambos empezaran don A salió al alzar xD aksjakjs cuando lo escribí fue como ¡no puede ser! :O xD
Saben, eso de Arturo y Alex que ambos empezaran don A salió al alzar xD aksjakjs cuando lo escribí fue como ¡no puede ser! :O xD
¿Les cuento algo realmente... no sé qué? xD
Ya sí, es la bandeja de entrada de mi mail xd pero lo importante es eso que esta seleccionado.
Fecha: 24-01-2013.
¡ Parte del capítulo final de Amor Furtivo !
No está escrito entero, pero es una parte. Obviamente puede que cambie algo, pero ... uuf! jajajaja :D
Así de adelantada estoy.
Aunque ahora cada capítulo lo escriba a última hora :c
He estado teniendo problemas para subir cap D:
No sé que escribir :c
Tengo todo en mi mente, pero hay un par de capitulos que necesito antes de eso que no se como sacar aaarg ><
En fin... imploren a los dioses para que me ayuden!
He intentando seguirles el paso en los blogs, aunque me cuesta un poco :C
¿La escuela? Sí, las que me siguen en el otro blog saben que ha sido lo mismo del año pasado xD aksasj plop!
Bueno, creo que no ando con muchas ganas de hablar esta vez, como día domingo ¬¬'
Tengo que ir a preparar las cosas :c
Ya saben, estoy abierta a comentarios, preguntas, etc, etc ! :)
Ya saben, estoy abierta a comentarios, preguntas, etc, etc ! :)
Un gran abrazo de oso para todos :)
Que tengan linda semana *.*
Que tengan linda semana *.*
domingo, 3 de marzo de 2013
Capitulo 65: Recodaras cada segundo.
Recordaras cada segundo
Narración: Gaby.
—¿Todo
bien?
Dejé de buscar mi celular en el bolso al
escuchar a Alex.
—¿Y
Belén? —pregunté
miranda más allá a ver si venía detrás de él.
—Con Andrés —se encogió de
hombros— Quiso entrar
para ver cómo estaba.
Asentí una
vez y volví a buscar mi celular esperando a que se fuera, pero no lo hizo.
Volví a mirarlo a ver qué pasaba.
—¿Algo va mal?
—Lo mismo pregunto yo —respondió.
Suspiré
pesadamente porque sabía a qué se refería.
—Alex yo...
—¿De verdad te molesta mucho que
esté con Belén? —me interrumpió.
Arrugué mi
frente y me lo pensé por unos segundos.
—Quieres que diga que no, ¿no es
así? —dije
amargamente.
—Quiero la verdad, Gaby —se sentó en
el puesto vacío de mi lado— Sé que esto es difícil, no creas que para mí es de lo
mejor verte con Javier —abrí los ojos sorprendida— Si al final me dejaste por él
¿no?
—Alex yo...
—Calma —volvió a interrumpirme— Jamás te
hubiera rogado estar conmigo si es que estabas atraída por otra persona.
—¡Eres demasiado bueno! —Gruñí— Deberías
haberme gritado e insultado si hubieras querido. ¡Vamos, te dejé por otro! —sonreí para
que esto no sonara tan feo— Pero no me dijiste nada. ¿Porque...
Me callé. Al
haber dicho todo esto algo que no había tenido en cuenta antes me llegó como un
balde de agua fría. Alex no había dicho nada de nada... porque a lo mejor le
servía que lo nuestro terminara. Dios, quería a Belén desde antes.
—Por tu cara veo que lo adivinaste —comenta y yo
intento reponerme.
—¿Y no me lo dijiste? ¡Alex! —lo reprendo.
—No fue muy necesario —se encogió de
hombros— Si lo tuyo
con Javier no hubiera empezado, puede que en algún momento sí, te lo hubiera
dicho.
—¿Qué vamos a hacer? ¿Salir los
cuatro en una cita doble?
—Puede ser... —sonrió
ampliamente, pero ya
luego se puso serio— ¿Sabes que Belén está muy preocupada por lo que tú
piensas? Incluso, me atrevo a decir, de que si le dices que te molesta que esté
con ella, Belén simplemente me dejaría.
No supe cómo
responder. ¿De verdad Belén se preocupaba tanto por lo que yo sintiera? Bueno,
creo que nosotras tampoco hemos tenido alguna conversación para saber que
piensa la otra, pero... Esto me tranquilizó. ¡Dios! Esta niña podía sacrificar
a alguien por mí. Suspiré y volví a mirarlo.
—No tenemos por qué odiarnos, Gaby —tomó mi mano— ¿Es que no
recuerdas que antes de que nosotros fuéramos novios éramos los mejores amigos?
Sonreí ante
el recuerdo de todos esos momentos que habíamos vivido antes de que los
sentimientos cambiaran. Tenía razón, no teníamos por qué odiarnos, pero sólo
había una cosa que tenía que pedirle.
Narración: Belén.
—Creo que yo ya me voy —sonreí al ver
que Andrés estaba bastante mejor de cómo me lo imaginé— Andaremos por aquí.
Andrés me
agradeció todo y salí de la habitación justo cuando unos amigos entraban. No se
me pasó por alto que uno de sus amigos era bastante guapo, y el pareció notar
en mí también. Lo seguí con la mirada hasta que entró y me reí. Pero afuera la
risa se desvaneció. La imagen de Alex cerca de Gaby, con sus manos tomadas, me
dolió.
Por más que
intentara sonreír y todo, y pensar que sí, puede que lográramos estar juntos,
no todo era bonito. Ello, ya tenían una historia juntos, anécdotas y miles de
cosas en común. Y yo, ¿que tenía con él? Nada. Me mordí el labio y recién me di
cuenta de que me había quedado inmóvil. Algo extraño, y nada agradable sentí.
Celos. Obviamente que tenía celos de ellos, pero... ¿De verdad quieres estar conmigo? No le respondí. Ninguna palabra me salió
en ese momento. ¿Quería yo estar con él? ¿Podía yo hacer a un lado todo lo que
ellos habían tenido?
Mis ojos se
abrieron un poco más cuando se abrazaron, ahí Gaby notó en mí y se lo dijo a
Alex, ambos me miraron. Mi celular sonó así que salí a la escalera que tenía a
mi lado para contestar.
—¡Hija!
La voz de mi
madre me sorprendió. Y me desarmó. Hace tanto que no la escucha. Comunicarnos
había sido un caos, y hace tanto que quería hablar con ella.
—Mamá —intenté sonar tranquila— ¿Cómo estás?
—¿Cariño, que pasa?
No me hice
de rogar y le conté todo lo que había pasado en estos días. Mentalmente
agradecí que no me interrumpiera, y ya luego todo los consejos y palabras de
cariños. Nada como un consejo de mamá. Me giré cuando escuché la puerta abrirse
nuevamente: Alex.
—Bien, te dejo mamá.
—Cuídate mucho, hija. Recuerda que
te quiero un montón y que ya luego estaré por allá y todo volverá a hacer como
antes.
Me despedí
de nuevo y corté.
—¿Estás bien? —preguntó
inmediatamente.
—Sí, no te preocupes —me encogí de
hombros.
—Pues me preocupo, y un montón por
ti.
Y fue como
si apretaran el detonante de la bomba. Me lancé sobre él y me importó un rábano
si alguien se asomaba a ver. Tenía que dejar en claro que él era mío, y que a
pesar de todos los rollos que tenía en mi cabeza, lo necesitaba.
—Te quiero conmigo —dije jadeando— Ahí está tu
respuesta.
Narración: Carla.
—¿Vamos a dar una vuelta? —me preguntó
Max luego de que saliéramos de la habitación de Andrés.
—¿Quieres ir a dar una vuelta?
—Sí, unos minutos.
Asentí y
ambos salimos por el ascensor a la primera planta y ya luego afuera del
hospital. Lentamente, mientras comenzábamos a caminar y él hablaba de cosas
vagas, los nervios comenzaron. Lo entendía. Él quería hablar. Mis manos
comenzaron a sudar de a poco. No estaba preparada para esto ahora, y nunca lo
estaría.
—¿Carla?
Me giré hacia él dándome cuenta de que llevaba tiempo llamándome.
—¿No te parece que deberíamos
volver? —Intenté regresar, pero él tomó mi mano— puede que pase algo.
—Si pasa, me llamaran
inmediatamente —sostuvo el celular en mano— ¿Estas bien?
—¿Yo? Sí, sí, excelente.
Me sostuvo la mirada, pero yo no soportaba
eso por mucho tiempo así que desvíe mis ojos y volví a caminar. Pero no
funcionó mucho, Max se calló completamente y supe que en cualquier momento me
preguntaría. Y para peor, no se demoró mucho en hacerlo.
—¿Que pasó, Carla? —Su tono de voz
era acusatorio— ¿Qué fue lo que pasó después de la fiesta, eh? —Suspiró
pesadamente— Por más que intentaba acercarme tú hacías todo lo posible por
alejarte. ¿Que fue?
No fui capaz de mirarlo. ¿Qué iba a responder? Sabes, no tuve ni idea
de lo que pasó esa noche porque estaba tan borracha... y me da miedo saberlo. No,
claramente no era una buena idea. Me rodeé con mis brazos en un intento de
entrar en calor, de protegerme, pero no lo iba a lograr.
—Tienes que decírmelo, Carlita.
Automáticamente me giré al escuchar cómo me había llamado. La última
vez, y única, fue esa noche. Sus ojos me rogaban saber qué era lo que pasaba,
pero era demasiado vergonzoso. Y si era así, tenía que admitir todo lo que este
tiempo había escondido: estaba enamorada de él
—Yo...
—¿Porque tienes tanto miedo? ¿Es
que acaso crees que saldré corriendo o te gritaré? Sabes que no lo haré.
—No sé, Max —susurré bien bajo— Lo
que pasó... esa noche —me sonrojé a más no poder— Estuvo mal. Muy mal.
—¿Por qué? —exigió y yo volví a
mirarlo sin dar crédito al escuchar que me preguntara por eso.
—¿Por qué? Porque no recuerdo nada
—sollocé— No sé nada de lo que pasó, no sé qué ocurrió después de que nos... Besáramos.
Hasta que desperté y te vi. ¿Sabes cómo me sentí después? —un escalofrió me
recorrió la espalda— No recordaba nada y lo peor era que...
—¿Me viste? —Me interrumpió—
Pero... si cuando me fui seguías durmiendo.
—No, Max —lo vi y giré rápido mi
cabeza— Mentí. No podía afrontar eso ahí mismo. Tenía que ver si recordaba
algo. Saber si nosotros... —me eché a llorar.
Sentí sus brazos, e intenté alejarme, no era bueno tenerlo tan cerca
ahora. Pero no me hizo caso, me sostuvo fuerte junto a él. Esperó hasta que mi
respiración fuera más tranquila y habló.
—¿Te torturaste mucho tiempo y no
fuiste capaz de acercarte para hablar de esto? —Dijo incrédulo— Jamás me
aprovecharía de ti, Carla. Nunca. Ni aunque tuviera miles de grados de alcohol
en mi cuerpo.
—Entonces... —me levanté para
verlo— ¿No pasó nada?
—No —sonrió a medias— Oh, bueno...
nada más de todo ese momentos en que nos besamos —volví a enrojecer y no soporté
su mirada, es que me desarmaba por completo, pero el insistió en que lo viera.
Sostuvo mi rostro con una de sus manos y no tuve otro remedio que perderme en
sus ojos— Pero hay una cosa que lamento
de esa noche —mi boca se torció, mis ojos se inundaron de nuevo, esto no estaba
bien— Y no, no es lo que piensas. Lamento no haberme dado cuenta de la chica
que tenía a mi lado antes de todo eso —levantó su mano y acarició lentamente mi
rostro, mi mejilla, para terminar rozando mi labio con su dedo— Me costó
admitirlo, pero me habías atraído sin que yo me diera cuenta —mis ojos botaron
las lágrimas que se juntaron mientras en mi interior la alegría llenaba cada
parte— Te quiero, Carlita y por favor no vuelvas a alejarte así —sin poder
evitarlo, me eché a reír. Risa nerviosa— ¿Qué pasa?
—Pues... —seguía riendo— No lo sé
—y reí nuevamente y Max me siguió, pero bastó sólo un segundo para que sus ojos
cambiaran. La intención estaba clara y la distancia no era mucha— Yo...
—Shh... —Susurró— Esta vez,
recordaras cada segundo de esto.
Volví a enrojecer, pero ya era tarde. Sus labios rozaron los míos y no
se comparaban a la vez anterior. Tan cálido, suave, cariñoso... Podía haber
reído de nuevo. Mis manos se quedaron ahí en su pecho, sintiendo su corazón,
mientras sus manos sostenían mi rostro con dulzura. Si no hubiera sido porque
él me alejó un poco, no hubiera sido consciente de que su celular estaba
sonando.
—Mamá —respondió algo malhumorado—
¿Qué? —Su voz y su
expresión cambió— Sí, vamos para allá —lo quedé mirando interrogante—
Van a despertar a Claudia.
**************************************
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Datos personales

- Rommy (:
- Adolescente con muchos sueños en camino a cumplirlos. Soñadora empedernida que intenta vivir la realidad...