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domingo, 23 de diciembre de 2012

Capitulo 58: Silencios.


Silencios.

Narración: Claudia.
—Si se ven tan adorables…
    La voz de mi mamá llegó desde un lugar muy lejano llamado… realidad. Abrí los ojos lentamente y me di cuenta que habían dos pareces de ojos observándome a mí y… ¡A Andrés! Estábamos ambos tumbados en el sillón. ¡Ja! Y no nos habíamos caído. Comencé a removerme de a poco por lo que Andrés también se despertó. Y la vergüenza nos tiñó a ambos.
—Emms… hola —fue lo único que pude decir.
—Hola, cariño —dijo mi mamá tranquila— Al parecer estaban un poco agotados.
    Lentamente nos sentamos. Mi padre salió rápidamente negando con la cabeza. Uh, celoso. Reí hacía adentro.
—¿Tienen hambre?
—Un poco —sonreí— ¿Tú Andrés?
    Asintió.
—Bien, les prepararé algo rico.
    Mamá se levantó y salió hacia la cocina.
—Eso fue…
—Incómodo —continué— ¡Pero que siesta más agradable!
    Cualquier rastro de vergüenza desapareció de su rostro mientras sonreía.


Narración: Belén.
—¿Quieres comer algo? ¿Beber algo?
    Gaby seguía apoyada en la puerta de la pieza observándome. O por lo menos podía sentir su mirada puesta en mi espalda.
—Un jugo estaría bien.
    Escucho como vuelve a bajar las escaleras. Uf. Esto está siendo horrible. ¿Cómo se supone que la tengo que mirar a la cara después de todo lo que pasó? No puedo hacerlo. No. Menos aún si a cada segundo me asalta el recuerdo de Alex y… Giro sobre la cama intentando borrar ese maldito día. ¿Cómo pudo él hacerme esto? ¿Es que no se siente mal, el muy bastardo? ¡Me besó! Dios, me besó… Me senté rápidamente en la cama.
—¡Maldito imbécil! —gruño.
—Oh —Gaby entra en la piza— ¿A quién quieres matar?
    Recibo el jugo y no hago ningún comentario más.
—Hey —se sienta a mi lado— me tienes muy preocupada ¿sabes? Desde hace días que estas rara y no tengo idea de porqué.
—No te preocupes, Gaby.
—¿Cómo no me voy a preocupar? ¡Mira como estas! Practi…
     Desde la otra cama comenzamos a escuchar el celular de Gaby sonando. Se levanta para contestar y por la extraña mueca o sonrisa, a esta altura quién sabe, puedo saber quién es antes de que conteste. Voy a vomitar.
—¿Qué tal, Alex?
    ¿Alex? ¿Qué? ¿Ya no es cariño o  amor  ni nada de eso?
—¿Vernos? Emms… sí puede ser. ¿Ahora? ¿Pasó algo? —La voz de Gaby me hace suponer que la de Alex no es buena— Okay, nos vemos en unos minutos.
—¿Todo bien? —pregunto a pesar de mi estado zombi.
—No lo sé… quiere que nos veamos, y sinceramente su voz no sonaba bien.
    Y decido no hacer comentario. Me vuelvo a recostar en la cama y tomo mi celular para mandar un mensaje a Grace y Claudia. Quizás ahora sea el momento de hablar.


Narración: Carla.
—¡Pero si es verdad! —Decía una y otra vez Mia— Lo juro y lo vuelvo a re jurar.
    Max y yo nos mirábamos  nuevamente y era imposible no reír.
—Bien, bien —dije intentando calmarme— Intentaré creerte, pero te besaré los pies cuando tenga esa foto que lo compruebe.
—Es que Mia… es algo fuerte ¿no crees? —Dijo Max— No podemos…
    Algo en mi bolso comenzó a vibrar. Rayos mi celular en silencio. Lo saqué rápidamente y me alejé del grupo.
—¿Mamá?
—¿Por qué no contestabas tu celular? ¡¿Y dónde estás?!
—Cálmate, mamá. Sigo en la universidad, está todo bien, sigo viva.
—Mm… Bien, pero que no vuelva a ocurrir, ¿eh? Te llamo para pedirte que vegas mañana, vendrán tus tías, primos…  ¿puedes?
    Rodeo los ojos. Otra de esas cenas familiares.
—Supongo que sí. Te estaré avisando si no puedo.
    Se despidió con un largo sermón de porque tengo que contestar el teléfono. ¿Tenía que ser tan sobreprotectora todo el tiempo?
—¿Y Mia? —volví dónde estaba Max, pero mi amiga no estaba.
—Allá —apunto con la cabeza hacía una pareja que caminaba hacia las afueras del colegio. Mm… y todavía no me explica que se trae con ese chico— él le ofreció ir a dejarla.
—Interesante —asentí y volví la mirada hacia él— ¿Y bien?
—¿Y bien? —Sonreía divertido— Mira, quiero mostrarte algo —de su bolsillo sacó un papel y lo desdobló. No entendía que era hasta que lo vi completamente.
—¿Y? —me encogí de hombros sin entender el sentido de porque me mostraba ese papel.
—¿Qué te parecer ir a esta fiesta? Iremos todos, la pasaremos bien…
—Max… no lo creo… ya sabes… yo no…
—No es mi ambiente —intento imitar mi voz— al diablo con eso Carla. Anda, si la pasaremos bien. Y de seguro Mia también va.
      ¿Yo? ¿En una fiesta? La idea sonaba… extraña. Uy sí, extraña.
—Vamos, Carla —insistía— Si la pasas mal me echas la culpa a mí y te saco inmediatamente de esta fiesta.
—Lo pensaré —dije con cuidado.
—¡Excelente! —exclamó triunfante, porque muy a mi pesar sabía que iría a esta fiesta sí era él el que me lo estaba pidiendo.


Narración: Claudia.
    Las tres estábamos en silencio. Belén ya había terminado de contarlo todo y nosotras apenas podías soltar una palabra.
—Wou —susurré— esto es…
—¿Horrible? ¿Desagradable? ¿Inoportuno? —Belén dijo a borbotones— ¿Todas las anteriores?
—Belén, hey… cálmate un poco —dijo Grace— creo que te estas tomando todo demasiado enserio.
—¿Tú crees? Pues es que no sé cómo tomar esta situación en la que el novio de tu hermana venga y te bese.
—Bien, bien —me entrometí, al parecer a esta chica había que inyectarle algo para calmarla— Esto está mal, Belén, claro que sí, pero tampoco te puedes atormentar por algo que él también hizo. ¿O acaso me vas a decir que él no fue el que se lanzó?
—Pues sí, ¡pero yo respondí! —Se tapó el rostro con sus manos— Soy un monstruo.
—No puedes ser algo así por estar enamorada —le aclaró Grace.
—¿Enamorada? Ni muerta —le corrigió.
—Sí, sí, bien… enganchada de ese tipo, como sea —dije sin importancia— Pero Grace tiene razón, tú sólo hiciste lo que sentías.
—¡Es que ustedes no lo entienden!
      Respiré profundo e intenté buscar alguna forma de hacerla entender que no todo pintaba tan mal como ella lo veía. Pero esto no estaba yendo bien, para nada.
—¿Te puedo preguntar algo? —Le dijo Grace y su voz me hizo entender rápidamente que se estaba metiendo en terreno prohibido— ¿Te gustó?
—¿Qué cosa?
—¡Pues que será! —Exclamó avergonzada—… el beso.
     Esperaba escuchar el grito desesperado de Belén negándolo rápido y efusivamente, pero no, no llegó. Sino más bien un par de lágrimas se le escaparon.
—Ay, Belén —mi corazón se achicó en un segundo, y para el otro ya la estaba abrazando junto con Grace.
     Dejamos que llorara tranquila sin preguntarle nada más porque puedo imaginar lo difícil que debe estar siendo esta situación. Luego de unos quince minutos nos levantamos del suelo de su pieza y bajamos en busca de algo para comer, pero cuando entrabamos en la cocina unos golpes desesperados interrumpieron en la puerta. Belén caminó preocupada hasta ella y la abrió.
—¡Ándate! —Gritaba Gaby— ¡Lárgate de aquí y no vuelvas!
    Entró corriendo a la casa, llorando y gritando.
—¡No vuelvas a llamarme! ¡No quiero escuchar nada más!
     No fuimos consiente de a quién le hablaba hasta que Alex entró corriendo.
—Gaby, por favor…
—¡Por favor nada! —Se dio vuelta y lo miró con rabia— ¡Te vas de aquí y no pienses volver a cruzarte en mi camino!
     Sin más, subió las escaleras corriendo y dio un portazo en la pieza.
—¿Qué pasó? —me acerqué a él preocupada.
—Se acabó —suspiró cansado— La verdad ser supo.
     Como en una película de suspenso todos nos quedamos en silencio sin saber que decir, pero todos sabiendo lo  que pasaba.
—Alex… —Belén se acercó a lentamente— Tú no habrás…
—¿Dicho la verdad? Pues sí.
—Ahora sí que la cagaste —le escupió las palabras.
—Bien —Grace y yo interrumpimos— Será mejor que te vayas Alex… esto no está bien.
     Este intercambió una larga mirada con Belén y luego se fue por la puerta.
—¿Estas bien? —Grace se acercó a Belén— ¿Necesitas algo?
—Que me dejen sola —susurró.
—Belén yo…
—Es lo que quiero —dijo firme.
     Suspiramos rendidas y le dimos un abrazo de despedida. Ella necesitaría su momento para hablar con Gaby y la verdad es que nosotros no teníamos nada que hacer ahí.


Narración: Javier.
    Apoyé mi espalda contra la silla y fijé mi vista en su cabello rubio. ¿Qué pasó ahora? Toda la mañana había estado de lo más distante, apenas cruzamos palabra, me esquivaba cada vez que intentaba hablar con ella… Nada comparado a como estuvimos unos días atrás en mi casa. Negué lentamente intentando borrar eso ahora. No había tiempo para pensar en lo que había pasado hace dos días, sino en lo que pasó  ayer que hiciera que Gaby ya no era la misma.
—¿Sabes lo que le pasa a Gaby? —le pregunté en un susurro a Emilio para no interrumpir la clase.
—Pues no —dijo escueto.
     Me giré para mirarlo y claramente estaba enojado conmigo. ¿Qué? ¿Acaso era el día para enojarse con Javier?
—¿Qué pasa?
—Dímelo tú —exigió— ¿O me vas a decir que no he notado que andas extraño?
—¿Extraño?
—Por no decir en las nubes —rodeó los ojos— O en el quinto cielo. ¿Qué es lo que pasa, Javier?
—Que es lo que no pasa, deberías preguntarme —sonreí desbordando alegría.
    Emilio guardó silencio dando a entender que no estaba de humor para adivinar.
—Las cosas entre Gaby y yo están mejorando.
—¿Cómo que mejorando?
—¡Pues mejorando! —Subí un poco la voz— Estuvimos hablando y…
—¿Y...?
—Pues ya sabes —me encogí de hombros.
     Emilio abrió los ojos como platos y la boca se le desencajó un poco.
—¿¡Me vas a decir que volviste a besarte con ella y no me habías dicho nada!?
    Unos compañeros de al lado volvieron a  girarse a nosotros.
—¿Quieres guardar silencio, por favor? … Y sí. Ya te lo contaré todo, pero ahora necesito saber qué es lo que le pasa a ella.
—Oh, Dios mío… —dijo aún sorprendido.
—¿Qué te sorprende tanto, eh? —Dije molesto— ¿Acaso me tenías tan poca fe que pensaste que no me elegiría a mí?
—No, no, claro que no —dijo rápidamente— Es que no sabes algo.
—¿Qué cosa?
     Emilio miró a su alrededor como si fuera a contarme el mayor secreto, y luego se giró a mí con aire conspirativo.
—No puedo decir mucho. Grace me contó lo que pasó ayer. Sólo te diré cierta parte porque o si no ella se enterará de que te conté y se enojará conmigo y yo no quiero…
—¡Suéltalo, Emilio!
—Ayer Alex fue a verla y al parecer las cosas no salieron bien.
—¿Cómo? —podía ver la interrogante que tenía en mi frente.
—Pues que al parecer hablaron y las cosas no terminaron bien. Más bien terminaron mal. Es lo único que te puedo decir. Tendrás que averiguar lo otro tú solo.
     ¿Cómo que Alex la había ido a ver? ¿Y  porque había terminado todo mal? Gaby me había dejado claro ese día que las cosas con Alex ya no estaban funcionando como antes. ¿Por qué tenía que terminar todo mal entonces? ¿Habrán sido verdad los presentimientos que tenía ella al pensar que él se estaba viendo con alguien más?


Narración: Carla.
—¿Y?
     Era la décima vez que Mia insistía e insistía. ¿Es que no se cansaba nunca de molestar?
—No lo sé —respondí por… sí, décima vez.
    Mia suspiró frustrada y yo ya comenzaba a tener esperanzas para que ya hubiera terminado.
—¿Por qué no sabes?
     Esperanzas fallidas.
—Ay, Mia… —dije algo desesperada— Te lo he repetido un montón de veces, ¿no crees? No. Lo. Sé. Y si sigues así creo que mi respuesta será no.
—Okay, no es para que me ahorques.
    Me giré hacia a ella y le rodeé los ojos.
—Perdón… Pero es que sabes que esta situación me tiene ansiosa, nerviosa…
—Tiempo fuera —dijo interrumpiendo— Ahí viene tu príncipe.
     Mia tomo sus libros y se alejó de la mesa luego de haber saludado a Max, quién pasó a tomar su puesto a mi lado.
—¿Qué hace una chica tan guapa como tú, en un lugar como este? —me besó la mejilla.
     No pude aguantar la carcajada.
—Uf —tomé airé para calmarme— Apenas puedo respirar.
—Sí, esa es la reacción que tengo en las chicas —y a continuación pasó su mano por el pelo— Pero bien, no vine a eso. ¿Lo has pensado?
    Y todo rastro de sonrisa desapareció de mi rostro.
—¿Qué? Anda, Carla… ¿Me vas a decir que tu respuesta es no?
—¿Qué quieres, Max? —Fijé mi vista en el libro que tenía en la mesa— No puedo mentirte y decir que quiero ir corriendo a esa fiesta. Te repito: no es mi ambiente. No me pongas los ojos en blanco —lo acusé— Es prácticamente adentrarme en algo que no me gusta mucho.
—¿Por qué lo piensas tanto? ¡Vamos a divertirnos! ¿Sí? Vamos a bailar, a pasarla bien con nuestros amigos, algo de música. Nada malo, Carla.
—Pero ¿Por qué te enojas? —lo miré fijamente.
—Porque quiero que vayas.
    Sostuvimos la mirada por un minuto. Cada uno intentando convencer que su razón era más potente que la del otro. Me di por vencida cuando sentí que esto ya se me escapaba de las manos al desviar mi vista a sus labios.
—Haré una pasada por ahí —dije mientras él sonreía ampliamente— pero  no te prometo quedarme.
    Tomé mis cosas y salí de ahí rápidamente antes de arrepentirme.


Narración: Claudia.
—¿Ves? —Tomé mi rostro entre mis manos— Las cosas están mal y siento que no puedo hacer nada. Belén lo pasa mal. Gaby lo pasa mal. Y yo aquí de brazos cruzados. Pero es que… ¡Arg! No sé qué hacer… no sé qué hacer.
   Suspiré rendida. Llevaba los últimos diez minutos aquí en su departamento intentándole explicar que era lo que pasaba y lo que me tenía tan mal. 
—Es que no puedes hacer nada, cariño —Andrés se sentó a mi lado en el sillón y tomo mis manos entre las suyas— Hiciste todo lo que podías, estuviste ahí para escucharlas y darles el mejor consejo… lo demás ya lo tienen que hablar entre ellos.
    Sentía como parte de la impotencia que tenía empezaba a disminuir con sus palabras.
—Además —prosiguió— Ellos de seguro tienen en cuenta de que has hecho lo que has podido y lo que tenías en tus manos. Tampoco puedes hacer magia y solucionarlo todo ¿no? Dales tiempo a que ellos aclaren esto solos.
    Cerré los ojos e inspiré profundamente. Él tenía razón. Ya había intentado por todo los caminos ayudarlos y aconsejarlos, ahora era momento de ellos solucionar ese lió que tenían. Espiré lentamente y volví a abrir los ojos.
—Eres el mejor —me acerqué a él y posé mi frente en la de él— Gracias.
—Para eso estoy —me sonrió antes de acercar su boca.
    Pasé mis manos alrededor de su cuello. Vagué lentamente por su cara, recorriendo cada centímetro mientras seguía saboreando sus labios. Habían pasado ya unos meses desde que todo esto empezó, pero Andrés seguía teniendo el mismo efecto en mí. Sentí su mano engancharse en mi cabello. Amaba que hiciera eso. Lo amaba a él. Me detuve un segundo, salté sobre él quedando a horcajadas sobre sus piernas, y volví a amarrar su rostro entre mis manos disfrutando el momento. Un cosquilleo se alojó en el fondo de mi estómago al sentir su mano en mi cintura, recorriendo cada centímetro de ella y de mi espalda. Sonreí aún con sus labios en los míos. ¡Oh, Dios! Como me encantaba este hombre. Me alejé lentamente de él aun manteniendo nuestras frentes juntas. Lentamente volví a abrir los ojos y ahora sí me alejé unos centímetros para obsérvalo bien. Tenía aquella sonrisa encantadora en el rostro. Me mordí el labio aguantando la sonrisa que automáticamente iba a salir. Amaba esto. Amaba los silencios que no molestaban entre nosotros, todo lo contrario, era como si pudiéramos decirnos tantas cosas tan sólo mirándonos.



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¡MGM Si lees esto hay algo para ti más abajo!

Heeeeeellou!
Okay, okay,okay... siento tanto haber tardado en publicar :c
Porque no es que haya llegado recién de Brasil xD jajaja , pero no sé... creo que sufrí una crisis/depresión post-Brasil xD jajajaja Okno' .-. Pero andaba como zombi todo el día por lo que el ánimo para escribir no estaba >< Lo único que hacía era esconderme detrás de mis libros :$ jaja En una semana ya llevaba como cinco leídos :S 
Pero logré traer el cap esta semana :) 
¡Yeeeeei!
Espero que les haya gustado, y que estén ansiosos por saber que es lo que pasará o.o chan chan!  La verdad es que la mitad de la novela va como me lo planeaba y la mitad no xD ><
Pero bueeeeeeeeeeeeeno eso pasa ¿no? xD


Por si alguien de ustedes está interesando en mi viaje a Brasil, chequeen esta entrada en mi otro blog ;)



En cuanto a sus blogs nennaas... Me pondré en ello :)
Iré con calma porque, maldita sea, si pasó muchas horas escribiendo mis manos se quejan y ya saben.. podría pasar meses sin volver a escribir si me exijo mucho D: 
Pero me pondré en ello, lo prometí! 


MGM esto va para ti : 
Oooooooooooooooh Girl! *-*
Cuando entré en mi mail y vi que alguien estaba comentando TODAS las entradas desde la sinopsis me quedé: o.O Really? Jajajajaja :) Oh Dios! No podía creer que alguien a estas alturas estuviera leyendo toda la novela desde el principio .___. Come on!! ¿Hasta las dos de la manaña? xD jajajaja No puedo creerlo :| :') 
Tengo que agradecerte un montón, así mucho mucho, porque leer la novela, por comentarla porque al final son tus palabras y las de los demás las que me dan el empujón para seguir. Y mucho más ahora que estaba así como super desganada con la nove :c y tú llegas y me dices que te gusta y quieres seguir leyendo :') Vieras con que sonrisa estúpida leía tus comentarios *-* xD :$
Vi que me dejaste tu blog *O* Me duele en el alma no poder decirte que me pasaré ahora ya :c porque tengo una serie de blogs que leer aún :c Pero aún así lo agregué a mi lista para tenerlo ahí y no olvidarme ;) Ya me verás comentando por ahí :)
En fin guapa, demasiado agradecida por lo que has hecho y espero que sigas disfrutando de lo que queda de Amor Furtivo. 
Ya arreglé el enlace de mi Twitter jiji *-* Así que me dejas un tweet para seguirte de vuelta, eh! :) 
¡Este cap completamente dedicado para ti! 


Uf, bien.. creo que con eso termino esta entrada *-*
Estoy ansiosa porque lean una parte que tengo escrita hace mucho así que creo que ese será mi regalita de navidad... aunque algo atrasado :c


¡Muchas felicidades para cada uno en esta Navidad!
Disfruten en familia, con sus amigos, rían, abracen y vivan esos momentos que siempre recordaremos. 
Desde aquí yo les mando un gran abrazo *-*

¡ Jo-jo-jo Feliz Navidad !

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Mi foto
Adolescente con muchos sueños en camino a cumplirlos. Soñadora empedernida que intenta vivir la realidad...