Silencios.
Narración: Claudia.
—Si se ven tan adorables…
La voz de mi
mamá llegó desde un lugar muy lejano llamado… realidad. Abrí los ojos
lentamente y me di cuenta que habían dos pareces de ojos observándome a mí y…
¡A Andrés! Estábamos ambos tumbados en el sillón. ¡Ja! Y no nos habíamos caído.
Comencé a removerme de a poco por lo que Andrés también se despertó. Y la
vergüenza nos tiñó a ambos.
—Emms… hola —fue lo único que pude decir.
—Hola, cariño —dijo mi mamá tranquila— Al parecer
estaban un poco agotados.
Lentamente
nos sentamos. Mi padre salió rápidamente negando con la cabeza. Uh, celoso. Reí
hacía adentro.
—¿Tienen hambre?
—Un poco —sonreí— ¿Tú Andrés?
Asintió.
—Bien, les prepararé algo rico.
Mamá se
levantó y salió hacia la cocina.
—Eso fue…
—Incómodo —continué— ¡Pero que siesta más agradable!
Cualquier
rastro de vergüenza desapareció de su rostro mientras sonreía.
Narración: Belén.
—¿Quieres comer algo? ¿Beber algo?
Gaby seguía
apoyada en la puerta de la pieza observándome. O por lo menos podía sentir su
mirada puesta en mi espalda.
—Un jugo estaría bien.
Escucho como
vuelve a bajar las escaleras. Uf. Esto está siendo horrible. ¿Cómo se supone
que la tengo que mirar a la cara después de todo lo que pasó? No puedo hacerlo.
No. Menos aún si a cada segundo me asalta el recuerdo de Alex y… Giro sobre la
cama intentando borrar ese maldito día. ¿Cómo pudo él hacerme esto? ¿Es que no se siente mal, el muy bastardo? ¡Me
besó! Dios, me besó… Me senté rápidamente en la cama.
—¡Maldito imbécil! —gruño.
—Oh —Gaby entra en la piza— ¿A quién quieres matar?
Recibo el
jugo y no hago ningún comentario más.
—Hey —se sienta a mi lado— me tienes muy preocupada
¿sabes? Desde hace días que estas rara y no tengo idea de porqué.
—No te preocupes, Gaby.
—¿Cómo no me voy a preocupar? ¡Mira como estas!
Practi…
Desde la
otra cama comenzamos a escuchar el celular de Gaby sonando. Se levanta para
contestar y por la extraña mueca o sonrisa, a esta altura quién sabe, puedo
saber quién es antes de que conteste. Voy a vomitar.
—¿Qué tal, Alex?
¿Alex? ¿Qué?
¿Ya no es cariño o amor ni nada de eso?
—¿Vernos? Emms… sí puede ser. ¿Ahora? ¿Pasó algo? —La
voz de Gaby me hace suponer que la de Alex no es buena— Okay, nos vemos en unos
minutos.
—¿Todo bien? —pregunto a pesar de mi estado zombi.
—No lo sé… quiere que nos veamos, y sinceramente su
voz no sonaba bien.
Y decido no
hacer comentario. Me vuelvo a recostar en la cama y tomo mi celular para mandar
un mensaje a Grace y Claudia. Quizás ahora sea el momento de hablar.
Narración: Carla.
—¡Pero si es verdad! —Decía una y otra vez Mia— Lo
juro y lo vuelvo a re jurar.
Max y yo nos
mirábamos nuevamente y era imposible no
reír.
—Bien, bien —dije intentando calmarme— Intentaré
creerte, pero te besaré los pies cuando tenga esa foto que lo compruebe.
—Es que Mia… es algo fuerte ¿no crees? —Dijo Max— No
podemos…
Algo en mi
bolso comenzó a vibrar. Rayos mi celular en silencio. Lo saqué rápidamente y me
alejé del grupo.
—¿Mamá?
—¿Por qué no contestabas tu celular? ¡¿Y dónde estás?!
—Cálmate, mamá. Sigo en la universidad, está todo
bien, sigo viva.
—Mm… Bien, pero que no vuelva a ocurrir, ¿eh? Te llamo
para pedirte que vegas mañana, vendrán tus tías, primos… ¿puedes?
Rodeo los
ojos. Otra de esas cenas familiares.
—Supongo que sí. Te estaré avisando si no puedo.
Se despidió
con un largo sermón de porque tengo que contestar el teléfono. ¿Tenía que ser
tan sobreprotectora todo el tiempo?
—¿Y Mia? —volví dónde estaba Max, pero mi amiga no
estaba.
—Allá —apunto con la cabeza hacía una pareja que
caminaba hacia las afueras del colegio. Mm… y todavía no me explica que se trae
con ese chico— él le ofreció ir a dejarla.
—Interesante —asentí y volví la mirada hacia él— ¿Y
bien?
—¿Y bien? —Sonreía divertido— Mira, quiero mostrarte
algo —de su bolsillo sacó un papel y lo desdobló. No entendía que era hasta que
lo vi completamente.
—¿Y? —me encogí de hombros sin entender el sentido de
porque me mostraba ese papel.
—¿Qué te parecer ir a esta fiesta? Iremos todos, la
pasaremos bien…
—Max… no lo creo… ya sabes… yo no…
—No es mi ambiente —intento imitar mi voz— al diablo
con eso Carla. Anda, si la pasaremos bien. Y de seguro Mia también va.
¿Yo? ¿En una
fiesta? La idea sonaba… extraña. Uy sí, extraña.
—Vamos, Carla —insistía— Si la pasas mal me echas la
culpa a mí y te saco inmediatamente de esta fiesta.
—Lo pensaré —dije con cuidado.
—¡Excelente! —exclamó triunfante, porque muy a mi
pesar sabía que iría a esta fiesta sí era él el que me lo estaba pidiendo.
Narración: Claudia.
Las tres
estábamos en silencio. Belén ya había terminado de contarlo todo y nosotras
apenas podías soltar una palabra.
—Wou —susurré— esto es…
—¿Horrible? ¿Desagradable? ¿Inoportuno? —Belén dijo a borbotones—
¿Todas las anteriores?
—Belén, hey… cálmate un poco —dijo Grace— creo que te estas
tomando todo demasiado enserio.
—¿Tú crees? Pues es que no sé cómo tomar esta
situación en la que el novio de tu hermana venga y te bese.
—Bien, bien —me entrometí, al parecer a esta chica
había que inyectarle algo para calmarla— Esto está mal, Belén, claro que sí,
pero tampoco te puedes atormentar por algo que él también hizo. ¿O acaso me vas
a decir que él no fue el que se lanzó?
—Pues sí, ¡pero yo respondí! —Se tapó el rostro con
sus manos— Soy un monstruo.
—No puedes ser algo así por estar enamorada —le aclaró
Grace.
—¿Enamorada? Ni muerta —le corrigió.
—Sí, sí, bien… enganchada de ese tipo, como sea —dije
sin importancia— Pero Grace tiene razón, tú sólo hiciste lo que sentías.
—¡Es que ustedes no lo entienden!
Respiré
profundo e intenté buscar alguna forma de hacerla entender que no todo pintaba
tan mal como ella lo veía. Pero esto no estaba yendo bien, para nada.
—¿Te puedo preguntar algo? —Le dijo Grace y su voz me
hizo entender rápidamente que se estaba metiendo en terreno prohibido— ¿Te
gustó?
—¿Qué cosa?
—¡Pues que será! —Exclamó avergonzada—… el beso.
Esperaba
escuchar el grito desesperado de Belén negándolo rápido y efusivamente, pero no,
no llegó. Sino más bien un par de lágrimas se le escaparon.
—Ay, Belén —mi corazón se achicó en un segundo, y para
el otro ya la estaba abrazando junto con Grace.
Dejamos que
llorara tranquila sin preguntarle nada más porque puedo imaginar lo difícil que
debe estar siendo esta situación. Luego de unos quince minutos nos levantamos
del suelo de su pieza y bajamos en busca de algo para comer, pero cuando
entrabamos en la cocina unos golpes desesperados interrumpieron en la puerta.
Belén caminó preocupada hasta ella y la abrió.
—¡Ándate! —Gritaba Gaby— ¡Lárgate de aquí y no
vuelvas!
Entró
corriendo a la casa, llorando y gritando.
—¡No vuelvas a llamarme! ¡No quiero escuchar nada más!
No fuimos consiente de a quién le hablaba
hasta que Alex entró corriendo.
—Gaby, por favor…
—¡Por favor nada! —Se dio vuelta y lo miró con rabia—
¡Te vas de aquí y no pienses volver a cruzarte en mi camino!
Sin más,
subió las escaleras corriendo y dio un portazo en la pieza.
—¿Qué pasó? —me acerqué a él preocupada.
—Se acabó —suspiró cansado— La verdad ser supo.
Como en una
película de suspenso todos nos quedamos en silencio sin saber que decir, pero
todos sabiendo lo que pasaba.
—Alex… —Belén se acercó a lentamente— Tú no habrás…
—¿Dicho la verdad? Pues sí.
—Ahora sí que la cagaste —le escupió las palabras.
—Bien —Grace y yo interrumpimos— Será mejor que te
vayas Alex… esto no está bien.
Este
intercambió una larga mirada con Belén y luego se fue por la puerta.
—¿Estas bien? —Grace se acercó a Belén— ¿Necesitas
algo?
—Que me dejen sola —susurró.
—Belén yo…
—Es lo que quiero —dijo firme.
Suspiramos
rendidas y le dimos un abrazo de despedida. Ella necesitaría su momento para
hablar con Gaby y la verdad es que nosotros no teníamos nada que hacer ahí.
Narración: Javier.
Apoyé mi
espalda contra la silla y fijé mi vista en su cabello rubio. ¿Qué pasó ahora?
Toda la mañana había estado de lo más distante, apenas cruzamos palabra, me
esquivaba cada vez que intentaba hablar con ella… Nada comparado a como
estuvimos unos días atrás en mi casa. Negué lentamente intentando borrar eso
ahora. No había tiempo para pensar en lo que había pasado hace dos días, sino
en lo que pasó ayer que hiciera que Gaby
ya no era la misma.
—¿Sabes lo que le pasa a Gaby? —le pregunté en un
susurro a Emilio para no interrumpir la clase.
—Pues no —dijo escueto.
Me giré
para mirarlo y claramente estaba enojado conmigo. ¿Qué? ¿Acaso era el día para
enojarse con Javier?
—¿Qué pasa?
—Dímelo tú —exigió— ¿O me vas a decir que no he notado
que andas extraño?
—¿Extraño?
—Por no decir en las nubes —rodeó los ojos— O en el
quinto cielo. ¿Qué es lo que pasa, Javier?
—Que es lo que no pasa, deberías preguntarme —sonreí
desbordando alegría.
Emilio
guardó silencio dando a entender que no estaba de humor para adivinar.
—Las cosas entre Gaby y yo están mejorando.
—¿Cómo que mejorando?
—¡Pues mejorando! —Subí un poco la voz— Estuvimos
hablando y…
—¿Y...?
—Pues ya sabes —me encogí de hombros.
Emilio
abrió los ojos como platos y la boca se le desencajó un poco.
—¿¡Me vas a decir que volviste a besarte con ella y no
me habías dicho nada!?
Unos
compañeros de al lado volvieron a
girarse a nosotros.
—¿Quieres guardar silencio, por favor? … Y sí. Ya te
lo contaré todo, pero ahora necesito saber qué es lo que le pasa a ella.
—Oh, Dios mío… —dijo aún sorprendido.
—¿Qué te sorprende tanto, eh? —Dije molesto— ¿Acaso me
tenías tan poca fe que pensaste que no me elegiría a mí?
—No, no, claro que no —dijo rápidamente— Es que no
sabes algo.
—¿Qué cosa?
Emilio miró
a su alrededor como si fuera a contarme el mayor secreto, y luego se giró a mí
con aire conspirativo.
—No puedo decir mucho. Grace me contó lo que pasó
ayer. Sólo te diré cierta parte porque o si no ella se enterará de que te conté
y se enojará conmigo y yo no quiero…
—¡Suéltalo, Emilio!
—Ayer Alex fue a verla y al parecer las cosas no
salieron bien.
—¿Cómo? —podía ver la interrogante que tenía en mi
frente.
—Pues que al parecer hablaron y las cosas no
terminaron bien. Más bien terminaron mal. Es lo único que te puedo decir.
Tendrás que averiguar lo otro tú solo.
¿Cómo que
Alex la había ido a ver? ¿Y porque había
terminado todo mal? Gaby me había dejado claro ese día que las cosas con Alex
ya no estaban funcionando como antes. ¿Por qué tenía que terminar todo mal
entonces? ¿Habrán sido verdad los presentimientos que tenía ella al pensar que
él se estaba viendo con alguien más?
Narración: Carla.
—¿Y?
Era la
décima vez que Mia insistía e insistía. ¿Es que no se cansaba nunca de
molestar?
—No lo sé —respondí por… sí, décima vez.
Mia suspiró
frustrada y yo ya comenzaba a tener esperanzas para que ya hubiera terminado.
—¿Por qué no sabes?
Esperanzas
fallidas.
—Ay, Mia… —dije algo desesperada— Te lo he repetido un
montón de veces, ¿no crees? No. Lo. Sé. Y si sigues así creo que mi respuesta
será no.
—Okay, no es para que me ahorques.
Me giré
hacia a ella y le rodeé los ojos.
—Perdón… Pero es que sabes que esta situación me tiene
ansiosa, nerviosa…
—Tiempo fuera —dijo interrumpiendo— Ahí viene tu
príncipe.
Mia tomo
sus libros y se alejó de la mesa luego de haber saludado a Max, quién pasó a
tomar su puesto a mi lado.
—¿Qué hace una chica tan guapa como tú, en un lugar
como este? —me besó la mejilla.
No pude
aguantar la carcajada.
—Uf —tomé airé para calmarme— Apenas puedo respirar.
—Sí, esa es la reacción que tengo en las chicas —y a
continuación pasó su mano por el pelo— Pero bien, no vine a eso. ¿Lo has
pensado?
Y todo
rastro de sonrisa desapareció de mi rostro.
—¿Qué? Anda, Carla… ¿Me vas a decir que tu respuesta
es no?
—¿Qué quieres, Max? —Fijé mi vista en el libro que
tenía en la mesa— No puedo mentirte y decir que quiero ir corriendo a esa
fiesta. Te repito: no es mi ambiente. No me pongas los ojos en blanco —lo
acusé— Es prácticamente adentrarme en algo que no me gusta mucho.
—¿Por qué lo piensas tanto? ¡Vamos a divertirnos! ¿Sí?
Vamos a bailar, a pasarla bien con nuestros amigos, algo de música. Nada malo,
Carla.
—Pero ¿Por qué te enojas? —lo miré fijamente.
—Porque quiero que vayas.
Sostuvimos la
mirada por un minuto. Cada uno intentando convencer que su razón era más
potente que la del otro. Me di por vencida cuando sentí que esto ya se me
escapaba de las manos al desviar mi vista a sus labios.
—Haré una pasada por ahí —dije mientras él sonreía
ampliamente— pero no te prometo
quedarme.
Tomé mis cosas
y salí de ahí rápidamente antes de arrepentirme.
Narración: Claudia.
—¿Ves? —Tomé mi rostro entre mis manos— Las cosas
están mal y siento que no puedo hacer nada. Belén lo pasa mal. Gaby lo pasa
mal. Y yo aquí de brazos cruzados. Pero es que… ¡Arg! No sé qué hacer… no sé
qué hacer.
Suspiré
rendida. Llevaba los últimos diez minutos aquí en su departamento intentándole
explicar que era lo que pasaba y lo que me tenía tan mal.
—Es que no puedes hacer nada, cariño —Andrés se sentó
a mi lado en el sillón y tomo mis manos entre las suyas— Hiciste todo lo que
podías, estuviste ahí para escucharlas y darles el mejor consejo… lo demás ya
lo tienen que hablar entre ellos.
Sentía como
parte de la impotencia que tenía empezaba a disminuir con sus palabras.
—Además —prosiguió— Ellos de seguro tienen en cuenta
de que has hecho lo que has podido y lo que tenías en tus manos. Tampoco puedes
hacer magia y solucionarlo todo ¿no? Dales tiempo a que ellos aclaren esto solos.
Cerré los
ojos e inspiré profundamente. Él tenía razón. Ya había intentado por todo los
caminos ayudarlos y aconsejarlos, ahora era momento de ellos solucionar ese lió
que tenían. Espiré lentamente y volví a abrir los ojos.
—Eres el mejor —me acerqué a él y posé mi frente en la
de él— Gracias.
—Para eso estoy —me sonrió antes de acercar su boca.
Pasé mis
manos alrededor de su cuello. Vagué lentamente por su cara, recorriendo cada
centímetro mientras seguía saboreando sus labios. Habían pasado ya unos meses
desde que todo esto empezó, pero Andrés seguía teniendo el mismo efecto en mí.
Sentí su mano engancharse en mi cabello. Amaba que hiciera eso. Lo amaba a él.
Me detuve un segundo, salté sobre él quedando a horcajadas sobre sus piernas, y
volví a amarrar su rostro entre mis manos disfrutando el momento. Un cosquilleo
se alojó en el fondo de mi estómago al sentir su mano en mi cintura,
recorriendo cada centímetro de ella y de mi espalda. Sonreí aún con sus labios
en los míos. ¡Oh, Dios! Como me encantaba
este hombre. Me alejé lentamente de él aun manteniendo nuestras frentes
juntas. Lentamente volví a abrir los ojos y ahora sí me alejé unos centímetros
para obsérvalo bien. Tenía aquella sonrisa encantadora en el rostro. Me mordí
el labio aguantando la sonrisa que automáticamente iba a salir. Amaba esto.
Amaba los silencios que no molestaban entre nosotros, todo lo contrario, era
como si pudiéramos decirnos tantas cosas tan sólo mirándonos.
***********************************
¡MGM Si lees esto hay algo para ti más abajo!
Heeeeeellou!
Okay, okay,okay... siento tanto haber tardado en publicar :c
Porque no es que haya llegado recién de Brasil xD jajaja , pero no sé... creo que sufrí una crisis/depresión post-Brasil xD jajajaja Okno' .-. Pero andaba como zombi todo el día por lo que el ánimo para escribir no estaba >< Lo único que hacía era esconderme detrás de mis libros :$ jaja En una semana ya llevaba como cinco leídos :S
Pero logré traer el cap esta semana :)
¡Yeeeeei!
Espero que les haya gustado, y que estén ansiosos por saber que es lo que pasará o.o chan chan! La verdad es que la mitad de la novela va como me lo planeaba y la mitad no xD ><
Pero bueeeeeeeeeeeeeno eso pasa ¿no? xD
Por si alguien de ustedes está interesando en mi viaje a Brasil, chequeen esta entrada en mi otro blog ;)
En cuanto a sus blogs nennaas... Me pondré en ello :)
Iré con calma porque, maldita sea, si pasó muchas horas escribiendo mis manos se quejan y ya saben.. podría pasar meses sin volver a escribir si me exijo mucho D:
Pero me pondré en ello, lo prometí!
MGM esto va para ti :
Oooooooooooooooh Girl! *-*
Cuando entré en mi mail y vi que alguien estaba comentando TODAS las entradas desde la sinopsis me quedé: o.O Really? Jajajajaja :) Oh Dios! No podía creer que alguien a estas alturas estuviera leyendo toda la novela desde el principio .___. Come on!! ¿Hasta las dos de la manaña? xD jajajaja No puedo creerlo :| :')
Tengo que agradecerte un montón, así mucho mucho, porque leer la novela, por comentarla porque al final son tus palabras y las de los demás las que me dan el empujón para seguir. Y mucho más ahora que estaba así como super desganada con la nove :c y tú llegas y me dices que te gusta y quieres seguir leyendo :') Vieras con que sonrisa estúpida leía tus comentarios *-* xD :$
Vi que me dejaste tu blog *O* Me duele en el alma no poder decirte que me pasaré ahora ya :c porque tengo una serie de blogs que leer aún :c Pero aún así lo agregué a mi lista para tenerlo ahí y no olvidarme ;) Ya me verás comentando por ahí :)
En fin guapa, demasiado agradecida por lo que has hecho y espero que sigas disfrutando de lo que queda de Amor Furtivo.
Ya arreglé el enlace de mi Twitter jiji *-* Así que me dejas un tweet para seguirte de vuelta, eh! :)
Ya arreglé el enlace de mi Twitter jiji *-* Así que me dejas un tweet para seguirte de vuelta, eh! :)
¡Este cap completamente dedicado para ti!
Uf, bien.. creo que con eso termino esta entrada *-*
Estoy ansiosa porque lean una parte que tengo escrita hace mucho así que creo que ese será mi regalita de navidad... aunque algo atrasado :c
¡Muchas felicidades para cada uno en esta Navidad!
Disfruten en familia, con sus amigos, rían, abracen y vivan esos momentos que siempre recordaremos.
Desde aquí yo les mando un gran abrazo *-*
¡ Jo-jo-jo Feliz Navidad !