Todo tuyo ya soy…
Narración: Claudia.
—Estas no son horas para llegar, señorita.
Tanto mi madre como mi padre estaban sentados en el living de la casa. De seguro estuvieron llamando a todo el mundo para saber dónde estaba, he incluso pudieron imaginarse que estaba con Andrés pero no hicieron nada más.
—¿Enserio? —Pregunté— no me di cuenta.
—A ver jovencita… —mi padre se levantó rápidamente— tenemos muchas cosas de las que hablar ¿o no?
—Eh… que yo sepa no, así que con permiso subiré a mi pieza porque ya es tarde. Buenas noches.
—¡Claudia Díaz! —Exclamó provocando que me estremeciera— ¡No creas que dejaré pasar este tema! No puedo creer que nos hayamos enterado por tu hermano de eso que tienes con tu profesor ¡Tú profesor!
—Lo acabas de decir papá: lo que YO tengo con mi profesor —indiqué firme— así que ni tú ni nadie puede meterse en ese tema.
—¿Cuántos años tiene? —preguntó de repente mi mamá haciendo que yo y mi padre volteáramos a verla.
—Son cinco años de diferencia —respondí a lo que de verdad quería saber.
—¡CINCO AÑOS! Yo no puedo permitir esto —mi papá negaba con la cabeza.
—Papá, son sólo cinco años. Ni que fuera un viejo verde —crucé los brazos.
—¡Y lo es! —Parecía que en ningún momento se iba a calmar— No puedes estar con él, y no lo vas a estar.
—Claro que sí —lo desafié— Lo quiero papá, y no voy a dej…
—¡Cállate! —Me gritó— Tú no puedes querer a ese tipo que lo único que está haciendo es aprovecharse de ti.
—¡No se está aprovechando de mi! —Le grité— No soy tan tonta papá, sé hasta dónde llegan las cosas.
—Pero el no, y después de alguna forma tú terminaras cediendo y… —negó— Definitivamente no puedes estar con él.
—Bien —concluí— es lo que tú quieres pero ni pienses que te voy a hacer caso.
Le di la espalda, y subí a mi pieza sin tomar en cuenta el “Claudia, no te vayas”. Ya estoy cansada de que todo el mundo se venga a meter en lo que yo tengo con Andrés. Pero lo que más pena y rabia me da es Max. Todavía se me hace imposible creer que él haya soltado toda la verdad ¿Cómo pudo traicionarme de esa forma? Sólo porque el muy idiota se enoja. Ni ganas tengo de hablar con él o de verlo porque lo único que haría, sería gritarle unas cuantas cosas.
Ni siquiera tomé las cosas para el día siguiente. No tenía ganas de nada. Me puse el pijama y me enfundé con mis sábanas. Lo único que me alentaba en este momento era el apoyo que me daba Andrés… ¿Cómo puedo quererlo tanto?
Narración: Belén.
—Levántate dormilona —me dijo Gaby— te vas a atrasar.
—¿Por qué mejor no te vas a...? —me escondí bajo mi almohada.
—Yo sólo te estoy ayudando —la sentía caminar de un lado para otro— después sales toda apurada.
—Ya, ya mamá —me levanté arrastrando los pies hasta el baño.
Prometo que mañana me acostaré más temprano. Se acabaron las noches de televisión y series, nada más. Por más que me lo prometiera no lo cumpliría. Hoy en la noche estaré de nuevo hasta las tantas viendo televisión. Entré rápido a la ducha y salí más rápido aún. Gaby tenía razón: ahora estoy atrasada.
—Y cuéntame —me dijo cuando salí del baño— ¿Cómo te fue ayer?
—¿Ayer?
—Sí, con Alex ¿Te logró convencer de que lo ayudaras? —dijo con una sonrisa.
—Hablando de eso… —comencé— El tema de las fotos…
—Sí, lo sé, Belén —me miró a los ojos— nadie sabe de eso y yo no lo andaré divulgando. Si es tu secreto, tu secreto será.
—Gracias —le sonreí con afecto— y bueno… terminé ayudándolo, realmente estaba desesperado.
—¡Si lo hubieras visto! —Soltó una carcajada— incluso pensó llevarte flores para convencerte.
—No, nada de flores por favor—reí— en fin, espero que le haya ido bien. ¡Hey! ¿Y a ti como te fue? Tu junta con Javier… —le guiñé un ojo.
—Ah, bien —afirmó— no alcanzamos a terminar el trabajo pero algo avanzamos.
—Ah… ¿y no...?
—¿Sabías que tocaba la guitarra? La vi ayer en su pieza, pero no me quiso tocar nada —hizo un puchero— con lo que sueño con que alguien me toque una canción.
—Pues niña, de seguro estaba hecho un manojo de nervios —reí— ¿O acaso creías que le sería fácil que te cantará? ¿A ti?
—¿De que hablas? —me preguntó extrañada.
—Del nervioso Javier —reí— es obvio ¿no?
—¿Qué cosa es obvia? —preguntó mas extrañada.
—Es una broma —me detuve en lo que estaba haciendo— ¿No sabías que Javier te quiere?
—Pues… sí, pero eso fue hace mucho. Él me dijo que ya no era así.
—Ay, cariño… no le creas todo lo que dice —me encogí de hombros— porque creo que te ha estado mintiendo un poquito.
Ambas tomamos nuestras cosas y salimos corriendo porque mi padre nos llevaba todas las mañanas. Sentada en el auto, por una extraña razón me embargó una preocupación por Alex y el tema de las fotos. ¿Y si le mando un mensaje preguntándole? ¡No, Belén! ¡Dios! ¿Qué te está pasando? Tú ya cumpliste con tu parte y eso fue todo.
Narración: Gabriela (Gaby)
¿Cómo Belén podía tener razón? Eso era imposible. Con Javier habíamos dejado las cosas bien claras cuando hubo todo ese malentendido… es decir que todo este tiempo él… ¡Dios! Me recosté en la mesa y comencé a tomar aire, porque de verdad lo necesitaba.
—¿Estás bien? —sin abrir los ojos sabía que Javier se había dado vuelta.
—Estoy perfectamente —susurré.
¿En este momento se estaba preocupando por mi porque era su amiga o porque…? No puedo creer que esté pasando por esto ¿¡Porque!? Tomé las cosas y salí al segundo en que tocaron el timbre. Necesitaba un momento a solas, pero parece que él no lo notaba.
—Hey… —me alcanzó cuando llegué a mi casillero— ¿segura que estas bien? Es que…
—¡Estoy bien! —Exclamé— lo siento, lo siento… —me disculpé rápido.
—Okay, no hay problema —me miró con curiosidad— nos vemos después…
Se despidió con la mano y caminó entre toda la gente del pasillo. No supe porque pero en un segundo me vi gritando su nombre.
—¡Javier!
Varias personas se dieron vuelta, incluido él. Se devolvió con una sonrisa en el rostro… ¿Desde cuándo tenía una sonrisa tan…?
—Dime.
—Eh… tenemos que juntarnos de nuevo por el trabajo —le recordé.
—Ah, sí… ¿Puedes mañana?
—S-sí, claro —sentí que me mareaba.
—Bien ¿eso era? —me miró atento.
—Sí… sólo eso.
Me tocó el hombro y volvió a irse. ¿Mi hombro esta en llamas? Me lo miré para seccionarme pero claramente no era así ¿entonces porque sentía que tenía tanto calor?
Narración: Claudia.
—¿Estamos aquí por alguna razón en especial? —pregunté ansiosa.
—Eh… no —me tomó la mano— sólo para estar juntos —me sonrió.
A la salida de clases, Andrés me había raptado. Y digo raptado porque literalmente lo hizo: me llevó en andas hasta su moto y me obligó a subirme en ella. Obvio yo no me negué. Habíamos llegado a un parque gigante. Jamás había estado aquí, todo era tan tranquilo. Muchos árboles, pasto, juegos infantiles: un excelente lugar para apartarse de todas las cosas que estaban pasando.
—¿Cómo vas con tu trabajo para la universidad? —le pregunté después de unos minutos de silencio.
—Bien, intentando salir adelante —hizo una mueca.
—Ya verás cómo lo lograras —lo animé.
Detuvo nuestra caminata para pararse frente de mí y observarme. Todavía me ponía nerviosa de pies a cabeza cuando me miraba así… tan intenso. Comenzó a acariciarme suavemente la mejilla y al instante senrí un escalofrío en todo el cuerpo y que obviamente, me sonrojara. Su mano bajó a mis labios y prácticamente me volví loca. Jamás había estado así tan… no tenía como describirlo. Mirándome a los ojos, finalmente se acercó de a poquito, su respiración la sentí cada vez más cerca hasta que sentí que sus labios atrapaban mi labio superior y luego lentamente se alejaba. Me podría haber desmayado ahí mismo.
—Wou… —susurré un poco ida.
—“Wou” es quedarse corto —apoyó su frente con la mía.
Ambos reímos un poco y luego continuamos con la caminata.
El silencio que había entre nosotros era de lo más placentero. Ambos estábamos tirados en el pasto, él sentado con su espalda apoyada en un árbol y yo acostada con mi cabeza en sus piernas. De vez en cuando sentía sus manos en mi pelo y eso era extremadamente exquisito. Tomé una de sus manos y comencé a acariciarla suavemente. ¿Quién podía sentirse mejor ahora? En este segundo no había ni padres ni hermanos enojados, no había nada que lograra romper nuestra burbuja. Andrés sacó su mano entre la mías para acariciarme el brazo. Ahora que lo pensaba detenidamente, hace mucho que no estábamos así, tan juntos y tranquilos.
—¿Te acuerdas de ese día de la fiesta que organizó tu hermano? Nos habíamos conocido esa semana.
—Claro que me acuerdo —reí inevitablemente— y mi cara de sorprendida cuando te abrí la puerta —reí más.
—Vivo recordando ese día —declaró nervioso— cuando bailamos… ¿Y recuerdas ese día del baile en la escuela?
—¿El baile o el beso? —Bromeé— Estaba nerviosísima ese día.
—¿Y tú crees que yo no? No sabía si iba a ser capaz de hacerlo… —me acarició la mejilla— además tú estabas demasiado nerviosa y eso me ponía a mi nervioso.
—¡Claro que estaba nerviosa! Te iba a besar, Andrés —miré hacia arriba y me encontré con sus ojos— podía estar muy nerviosa, pero sabía que si o si iba a bailar… no iba a perder mi oportunidad —bromeé.
—Ni yo la mía —sonrió ampliamente.
El silencio volvió a caer en nosotros de a poco. Mi mente estaba ocupada recordando ese día del baile, y el beso final que tanto había temido… pero que finalmente había resultado ser lo mejor… Ah. Sentí su mano en mi cabeza, en mi mejilla… Tranquila cerré los ojos y de seguro me hubiera quedado dormida si Andrés no hubiera soltado esto:
—Y fue tan fácil, quererte tanto… algo que no imaginaba…
Me costó unos segundos procesar la frase y luego darme cuenta que era. Para ese entonces ya estaba petrificada.
—¿Andrés? —mis pensamientos volaron y la sorpresa se notó en mi voz.
No podía ser verdad. Mi corazón se aceleró en un segundo y mis ojos se aguaron rápidamente. Lento, me levanté y me senté a su lado mirándolo de frente.
—¿E-es una can… canción? ¿Para mí? —la pregunta sonó un poco histérica por el tono de voz.
—Se que no es fácil, decir te amo —me dio esa sonrisa torcida— yo tampoco lo esperaba, pero así es el amor simplemente pasó…
Sentí como se había formado un nudo en mi garganta… quería llorar. Desde que habíamos llegado acá todo parecía un sueño, todo demasiado tranquilo, nuestra pequeña burbuja. Y en este momento, Andrés me estaba diciendo frases de esa canción que tanto conocía. ¡Me estaba cantando!
—Mira —se arrimó más hacía mi y tomó mis manos— no sé como habrá pasado, ni momento ni lugar. Puede que… todos estos días... —se trababa con cada frase— lo que nos ha pasado… —se reía nervioso— te amo, Claudia —soltó al fin.
—¿Ah? —susurré ahogada.
—Un te quiero ya no me basta —me acarició la mejilla— esto que siento por ti ha crecido más de lo que esperaba, y ahora sólo me queda decirte que te amo, y mucho —suspiró— pero así es el amor, simplemente pasó y todo tuyo ya soy.
—Voy a llorar —anuncié y una lágrima se me escapó.
Reí de lo estúpido que ponerse a lloriquear en este momento ¡si me había dicho que me amaba! Andrés ya no me quería, me amaba… y mucho. Pasó su mano para limpiarme la tonta lágrima que se había arrancado.
—Eres maravilloso —respondí mirándolo a los ojos— Y… y-yo —¿Por qué tenía que ponerme a llorar ahora? Tragué para intentar sacar ese nudo en mi garganta— Cada vez que me besas, me abrazas siento que podría estar así contigo por minutos, horas… Te amo —me tapé la cara avergonzada— no puedo creer todo esto.
—Ahora necesito que me respondas algo, amor —me levantó el rostro con cuidado— puede que sea un poco precipitado, pero así como van las cosas creo que es mejor… o sea… —miro para todos lados y luego clavó su ojos café en los míos— ¿Q-quie… quieres ser mi novia?
¿Me acaba de preguntar si quiero ser su novia? ¿Me acaba de preguntar eso? Esperen… él, aquel chico que era mi profesor pero del cual estaba enamorada ¿me estaba preguntando si quiero ser su novia? Novia… En mi cabeza me veía saltando de felicidad pero en verdad no era capaz de moverme. ¡Reacciona, Claudia!
—¿Y? —volvió a preguntar algo incómodo.
—Ven para acá —reí emocionada.
Me arrodillé y tomé su rostro para besarlo de verdad. Enredé mis dedos en su pelo para asegurarme de que no quedara nada de distancia ni que él se me fuera a escapar. Sentí sus manos en mis caderas acercándome más a él. El aire se me hacía un poco escaso pero ¡que importaba! Sólo él y yo. Andrés se tumbó hacía un lado, cayó en el pasto y me llevó con él encima. Me alejé riendo y un poco avergonzada porque a ambos nos faltaba aire.
—Eso fue un sí a tu pregunta —lo miré a los ojos— sí quiero ser tu novia.
—Gracias —me dio un besito en la nariz.
—Bien… nos vemos mañana —dije a regañadientes.
No quería que esta tarde se acabara. Todo había sido hermoso. Andrés había sido demasiado lindo hoy. ¡Soy su novia! Dios… No puedo creerlo. Y me ama. ¡Uf! Me tenía que calmar o si no empezaría a llorar de nuevo.
—No me quiero ir —admití al momento en que entrelazaba mis dedos en su mano.
—Yo no quiero dejarte ir… pero hay tengo que hacerlo —me besó la frente— aunque —hizo como si lo pensara— podría raptarte.
—No sería mala idea —sonreí— Gracias por todo lo de hoy —lo miré a los ojos— ¡todo esto parece un sueño, Andrés! Y no quiero despertar…
—Te lo puedo asegurar —se acercó para susurrarme al oído— no es un sueño.
Se devolvió lo suficiente para darme un beso. El último beso de hoy. Me aferré a él como si fuera lo último del mundo. Como si el aire sólo estuviera entre nosotros. De repente sentí como una de sus manos entraba por debajo de mi polera, la posaba en mi espalda y me acercaba más a él. Parecía que mi espalda estaba en llamas… o creo que entre nosotros había subido la temperatura.
—Okay —me alejé un par de centímetros en busca de aire— me tengo que ir.
Me di vuelta y tomé todo mi autocontrol para no darme vuelta porque o sino tendría que haber otra despedida y… no es mala idea ¡No! Antes de abrir la puerta decidí echar un vistazo, pero fue mala idea: mi puso parecía gritarme que me fuera con él. Negué rápido y entré a mi casa.
—Hola, cariño —me saludó mi mamá— ¿Cómo estuvo tu día?
—Maravilloso —suspiré.
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Lo sé lo sé :c dije que publicaría el fin de semana pero me tuve que matar estudiando D:
Tenía 3 pruebas hoy así que ni tiempo tuve de subirles el cap ><
Fue sólo un día de atraso xD
Pero bueno ¿QUE LES PARECIÓ? :O
Necesito saber exactamente si les gustó o no!
Ya son novios oficialmente estos tortolitos *-*
Y como que... la temperatura esta subiendo un poco ¿no? *O* jajajaa! :$
Chicaaaas! se que ya lo he comentado en mi otro blog pero es que muero de la emoción!

Este mes estaré con Peter Facinelli! SI! Tú fans de twilight sabes perfectamente que es el papá de Edward en la película :3 ¡Lo veré! me sacaré fotos! estaré en un foro con él! me dará un autógrafo! *O* Tengo la oportunidad de darle un regalo en personaaa!Y como eso no me basta estoy concursando para ir a una fiesta con tematica de Venecia y todo así muy producido en la que él va a estar ^^
¿No es todo esto irreal? .___.
Bueno chicas me despido!
Recuerden pro faaavor dejar sus comentarios porque gracias a ellos sigo esto!
y deseenme suerte para ganar esa entrada a la fiestaa!*O*